miércoles, 27 de octubre de 2010

Seamos Justos, la Izquierda existe y merece respeto.

Seamos Justos.

Soy de derechas, quien me conoce lo sabe, no obstante:…

Es evidente que la actual situación de la Izquierda en Colombia ha sido minada por una serie de factores nefastos tales como el accionar de las guerrillas, especialmente durante los últimos 15 0 20 años, el sectarismo arcaico de determinados sectores de la sociedad, la “mamertización” subjetiva, romántica e inconsulta que deterioró el funcionamiento de algunas instituciones del estado , el discurso social anacrónico y trillado, la caída de la URSS y el innegable fracaso del socialismo (comunismo) como se quiso implantar en China y Cuba, la coerción, persecución y estigmatización característica de las dictaduras comunistas (sin querer afirmar que las dictaduras militares de derecha fueran un idílico lecho de fragantes rosas) e incluso Hugo Chávez, entre otros.

Sin embargo opino que para el caso de la inepta, ineficiente y desafortunada administración del distrito capital en manos del Polo Democrático Alternativo (oposición de Izquierda) se justifique afirmar que la Izquierda en Colombia ha sido siempre funesta, que sus militantes siempre han sido adeptos de la combinación de todas las formas de lucha, que sus militantes han sido mamertos desaseados y malolientes, que todos los males del país se deben a la filosofía de izquierda, que no ha habido nadie que pueda defender las doctrinas de dicha corriente y que todo socialista es guerrillero.

Eso es falso, es sectario, abusivo e irrespetuoso, es peligroso y humillante además de demostrar una ignorancia sideral en cuanto a varios personajes importantes de la vida política y social de Colombia, ideólogos y doctos pensadores de Izquierda que hicieron aportes importantísimos para el desarrollo del país y favorecieron la diversidad de pensamiento, palabra e idearios, gentes que demostraron que sin siquiera empuñar la inocente amenaza de un cortaúñas, se puede diferir, se puede hacer oposición, se puede proponer y se puede ser constructivo, hablo de hombres y mujeres tales como Orlando Fals Borda cuya interpretación de las causas de la violencia en Colombia es a mi modo de ver brillante, objetiva, sesuda y lúcida, gentes como Diego Montaña Cuellar quien entendía de un modo tan preciso la causa del proletariado y clase obrera, Gerardo Molina, un académico entregado a la labor pedagógica y cuyas letras y postulados son dignos de admirar, así como su vida política al servicio del país, Gilberto Vieira White, miembro activo del PCC quien representó al país de manera abnegada en diversos escenarios, Jaime Pardo Leal (vilmente asesinado), obsesivo en su lucha por los derechos de los trabajadores pero enemigo acérrimo de la violencia y opresión viniera de donde viniera, Bernardo Jaramillo Ossa (vilmente asesinado) hombre recto de quien nunca se pudo siquiera sospechar que apoyase la lucha armada y siempre su bandera se circunscribió a la defensa del campesinado incluso del yugo guerrillero, y mujeres tan significativas, únicas y admirables como Marta Traba, quien por denunciar los abusos de las fuerzas militares fue expulsada del país a finales de los años 60 , y así más personas que seguramente de manera involuntaria no nombro pero que, sin duda alguna y desde una firme posición de Izquierda ayudaron a estructurar un modelo de vida social y política para Colombia.

No es justo, desde ninguna perspectiva, juzgar a todo un colectivo de seres humanos que pertenecen o defienden un ideario, es subjetivo tildar de nefasta a la Izquierda debido a “los sucesos del día” es estupido y pretenciosos juzgar y condenar a todo un gremio por el accionar algunos, así como hay curas pederastas, eso no significa que todos lo sean y que la Iglesia apoye y permita que los niños sean violados, así como hubo falsos positivos cometidos por algunos agentes del estado, no significa que todo el estado o las fuerzas armadas los cometen, así como algunos perros muerden no significa que todos lo hagan, así como una avalancha o una inundación nos puede ahogar no significa que corramos peligro en nuestra ducha, es necesario y vital que aprendamos a darle a las circunstancias su justa dimensión, que sepamos medir, que nos acostumbremos al concepto de EQUILIBRIO que agotemos todas las posibilidades que conduzcan a un mal juicio antes de emitirlo, que seamos tolerantes y sobretodo, que SEAMOS JUSTOS.

Adenda: Horrible el asunto de Sta. fe de Ralito, con cerdos no se pacta nada. Este país no aprende.  

Buenas Noches.

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