Respecto al día de la mujer, es
indiscutible una deuda histórica. Nadie, a menos
que sea obtuso, refutaría que desde eones la opresión, marginación, exclusión, subyugación, menosprecio, deshumanización e ingratitud han
sido una constante a nivel global. No existe contexto cultural, en menor o
mayor medida, que de algún modo haya dejado de ser injusto con la mujer.
No obstante, sí considero discutible el hecho de establecer, tal y como lo hacen Paola Ochoa, Florence
Thomas, María Paz Ferreyra, Genoveva Rojo, Nohemí Hervada, Angélica Liddell, Julie
Bindel, Gabi Favarini, Gloria Steinem, entre otras tantas "feministas" que sería dispendioso
citar, que TODOS LOS HOMBRES SON VIOLADORES EN POTENCIA y que "EL VIOLADOR ERES TÚ". Si
vamos a hablar de ponderación, ha sido tan injusto el trato hacia la mujer como este tipo de afirmaciones, las cuales están totalmente fuera de
contexto y configuran una generalización perversa.
Mujeres, usaré mi persona, y nada
más que eso, para aclarar lo siguiente; el hecho de ser un hombre cuya edad
está entre los 35 y 40 años, ser latino, (aunque poco bronceado) y, para completar,
con sobrepeso…¡no me hace violador!, ¡ni pasivo ni activo!, ¡ni potencial o cinético!, mi pene no es ningún arma, ni la libido domina mi capacidad de razonar,
ni la pipa que suelo fumar indica algún tipo de aberración de índole oral o de carácter
fálico, ni mi “posición” (sea cual sea) me permite inferir que puedo violar a una mujer.
La idea de fomentar la igualdad de los derechos, solo permitiría a cierto tipo de mentes
trastornadas creer que la inversión de los valores, la perversión suscrita a generalizaciones tendenciosas, la violencia (¡sí, violencia!) injustificada y el revanchismo o fanatismo, de alguna manera reivindican los derechos de alguien. Siglos de opresión hacia las mujeres no se subsanan tildando de VIOLADORES
POTENCIALES A TODOS LOS HOMBRES solo por ser hombres, eso es también injusto, y
la injusticia asquea venga de donde venga.