Discrepo profundamente
de quienes aducen que no deberían construirse historias referentes a
personajes cuya vida, transcurrir o actividades fueron lesivas o desafortunadas
para el prójimo. Se han contado
historias alrededor de Adolfo Hitler, J. Stalin, V. Lenin, Genghis Khan, Pol
Pot, B. Mussolinni, e incluso de han
hecho adaptaciones y dramatizaciones de compendios como el de Alfredo Iriarte en
-Bestiario Tropical-.
Es importante que quienes, en gran parte se les debe el
registro de la historia, léase, guionistas, dramaturgos y directores, entre
otros, lo hagan; pues parte de su trascurrir se remite a eso,
contar una historia.
La serie -El Comandante-, por muchas razones, ha sido
bastante polémica, y eso podría ser incluso obvio, y desconozco los motivos por
los cuales su nivel de sintonía no ha sido el mejor, habiendo tenido un
despliegue publicitario de las dimensiones que tuvo, y si bien han transcurrido
tan solo cuatro capítulos, lo que sí he podido ver es que ha sido una
producción muy descuidada en algo que, como un espectador, parte del público, considero fundamental a la hora de contar una
historia sustentada en hechos reales; cito varios ejemplos.
Hay varias inexactitudes respeto a las fechas en la cuales
se aluden varios eventos de la vida de Hugo Chávez, por ejemplo, la muerte de
Néstor “El Látigo” Chávez, la cual fue en 1969, no en 1970 como fue expuesto en
la serie. ¿Cómo es posible que en una de
las escenas que recrea una revuelta estudiantil hecha en 1969 aparezca un Renault
6 modelo 1980? ¿Cómo se explica que durante las secuencias previas al golpe de
estado liderado por Chávez en 1992, el cual fue hecho, no por revolucionarios o
insurgentes, sino por efectivos del ejército de un país, hasta ese momento de
los más ricos del mundo, las tropas fueran movilizadas en Jeep Willis de los
años 50, o que cada soldado tenga un fusil distinto, se ven FAL, M-4, Galil, hasta M-16? ¿Por qué en la escena donde el niño Chávez es
detenido y acusado de ladrón por el dueño de un caballo, (años 50) este
aparezca en un Toyota modelo 1979?, ¿Cómo se puede, durante un proceso de
edición, pasar por alto que los camiones de los años 50 (como en el cual se
llevan al niño Chávez y su hermano Oscar a casa de su abuela) no utilizaban
gas, ni mucho menos tenían dicho cilindro amarillo instalado?...en fin, podría
citar al menos diez elementos de juicio que me permitirían decir que no es un
producción limpia, que hay descuidos de contexto histórico circunstancial y
material imperdonables.
Si existen este tipo de descuidos en fechas, circunstancias y
artefactos tan elementales, a tan solo cuatro capítulos desde su estreno, ¿qué tanta credibilidad puede tener una
historia biográfica que está indeleblemente sujeta a un desarrollo histórico y una
secuencia lógica dónde los hechos tienen que ser veraces? ¿Podría decirse entonces que el público, como
yo, en este caso, es demasiado “quisquilloso”?, ¿se debería entonces tolerar
que en una dramatización de la vida de Cristóbal Colón, mientras viaja por el océano, aparezcan
periscopios? ¿o que a Winston Churchill le suene el celular? O acaso el
contexto de esta historia es de ficción, como el de la película Hell Boy dónde
Adolfo Hitler no muere en 1945 (hecho hasta ahora aceptado) sino que lo hace en
1958?
Creo que una historia debe ser bien contada, y las
producciones colombianas han dado buena cuenta de ello, con mucho menos
recursos; ejemplos hay varios, desde las
cortísimas dramatizaciones de “Revivamos nuestra historia”, en donde el
concepto material y circunstancial era extremadamente cuidadoso, teniendo en
cuenta, además, que su contexto salía ser mucho más antiguo, por ende más
complejo. O producciones como “La otra raya del tigre” la cual se destacó
precisamente por su impecable puesta en escena respetando vestuarios,
elementos, fechas, paisajes, construcciones, etc. Véase “Los pecados de Inés de Hinojosa” cuya producción fue premiada por Antena 3 de España
precisamente por la pulcritud respecto al contexto histórico en la cual se
desarrolló.
Personalmente considero, que una historia no es solo el
argumento “per se”, una trama puede ser tremendamente interesante tan solo considerando
su esencia, pero si se trata de contar una historia por televisión, hay
detalles que no pueden ser tomados tan a ligera, si lo que se pretende es hacer
creíble dicha historia, que convenza, que cale por su carácter y producción
impoluta, aspectos que, creo, en esta serie fueron relevados a un segundo
plano.