miércoles, 2 de febrero de 2011

Este escrito es viejo, pero...la cosa sigue igual...DE LA PUBLICACIÓN CIENTÍFICA

Algunos pedirán para mi el cadalso, seré motivo de llanto, crujir de dientes y tildado de hereje, no obstante discrepo del actual modelo de divulgación científica el cual hemos sido obligados a aceptar y claudicar sin mayores reclamos, como sea, estamos acostumbrados a que nos impongan normas de conducta sobretodo si estas pueden darnos cierto consuelo disfrazado de “status” dentro de la comunidad científica.

Actualmente las condiciones para publicar un artículo científico, supuestamente iguales para todos, son:

Que el trabajo sea inédito
Que sea original
Que aporte nuevo conocimiento
Que plantee un debate
Que en lo posible contemple dos variables (una independiente y una dependiente)
Que, en lo posible, sea extenso en espacio y tiempo
Que sea perfectamente replicable
Que “PREFERIBLEMENTE” (¡JA!) sea escrito en un inglés perfecto
Que su fase metodológica se haya desarrollado con los elementos más actuales y precisos
Que dependiendo si es una revisión (review), artículo (article), una nota corta o un “paper” se respeten las condiciones de las editoriales y/o revistas científicas “Indexadas” (palabra que siquiera existe en la lengua castellana…pero bueno).

Indudablemente esta serie de condiciones son razonables, comprensibles y de pronto plausibles…pero…

¿Existen en Latinoamérica, al menos en Colombia, los elementos de investigación suficientes para desarrollar investigación de la misma forma en la cual se puede hacer en países del primer mundo?

¿Son las necesidades de investigación en Colombia las mismas que interesan a la “comunidad científica”?

¿Es el método científico realmente unificado, consensuado y acorde con el, o los, ajustes que los investigadores deben hacer en su respectiva academia?

¿Existe la suficiente motivación, herramientas, tiempo y justa remuneración para que, por ejemplo, el científico colombiano publique?

Epitome: ¿Estamos en condiciones de igualar los niveles de producción científica tanto como quisiéramos?


Estos, entre muchos otros, podrían ser los problemas contextuales, ahora bien…


¿Porque se define un buen científico a aquel que publica mucho? Cuando no es un secreto que el reencauche, falseación, manipulación, invención y generación espontánea de datos es una realidad que no se ha querido abordar con seriedad y firmeza, cuando la conveniencia de los comités editoriales lleva a que se revisen y aprueben entre ellos los trabajos que hacen, cuando aún hoy en día se notan, y no son extrañas, las prevenciones de carácter de género, nacionalidad, raza, edad entre otras, a la hora de revisar un documento ( si esto fuera falso, porque tan solo cerca del %15 de la totalidad de los comités editoriales de las revistas “Top” son mujeres, o cuantos latinos los conforman?..serán muchos?) Acaso quien dijo, a quien se le preguntó, y cuando se decidió que lo que no se publica (en revistas “top”, por lo general) no es ciencia, o es denominado ciencia gris, cuando el objetivo fundamental de cualquier publicación sea o no científica es que sea juzgado por quien lo lee.

Por ejemplo, la formulación de la teoría del movimiento fotoeléctrico de Einstein fue rechazada por los comités científicos de ese tiempo y hubo de ser publicada en una revista que hoy se denominaría no “Indexada” o “gris”, y de igual manera los supuestos científicos (Stanley Pons y Martin Fleischmann) que desarrollaron la teoría de la fusión fría, lo cual les mereció varias publicaciones en Nature (top), resultó ser un vulgar fraude.

Porque debemos seguir permitiendo que se nos diga como hacer las cosas bajo la excusa de “es que no hay mas”, ¿somos tan ineptos que se nos imposibilita desarrollar nuestra propia forma de de hacer ciencia y divulgarla? Estando tan viciada, como en efecto está, la Comunidad Científica Europea y Norteamericana, ¿porque nos regimos por sus designios? ¿Es justo que se mida, evalúe o califique a un docente-investigador colombiano, (teniendo en cuenta las enormes dificultades que debe sortear para cumplir con TODAS sus obligaciones) con este método absurdo de los “índices bibliométricos” para que pueda conservar su puesto? En todo contexto… ¿es justo con nosotros, quienes (en mi caso) quisimos ser científicos que se nos ponga en camisa de once varas para publicar cualquier documento, a sabiendas de que la competencia es por completo desigual y el modelo académico en el cual nos formamos no contempló o predijo nunca este turbio panorama? Debemos resignarnos a aceptar que “la comunidad científica (a veces me pregunto cual) adopte términos tales como…al científico que no hace lo que ordenamos”lo destrozan,” “lo despedazan”, “lo aplastan” “no existe como científico” “publique o perezca” ¿será AL-QAEDA quien rige dicha comunidad para que se exprese así? ¿Es, acaso, humano, ese comportamiento? ¿racional, quizá?

Será coherente la excusa de que la comunidad científica debe funcionar basándose en la, digamos, teoría de “conceptos unificadores” cuando está demostrado que ni social ni cultural ni económicamente es posible generar tal unidad conceptual, obvia u hace caso omiso dicha comunidad científica de la simple grandeza del planeta tierra y su enorme diversidad de pensamiento, palabra y omisión, ¿debemos ser medidos por la cantidad de “ciencia” que generemos mas no por la calidad de la misma? (la basura puede ser de buena calidad también).

¿Porque no generamos nuestro propio debate, analizamos nuestro entorno y decidimos que necesitamos? ¿Por qué no respetamos las “cuasi” sagrada premisa del libre albedrío para hacer nuestras investigaciones y divulgarlas como mejor nos parezca? ¿Por qué no podemos expresarnos libremente sobre nuestros intereses? ¿Por qué debemos ser creativos, según “sus” reglas? ¿Alguien puede crear bajo presión? Estamos en la era de las comunicaciones y aún persiste un anacronismo (¡¡¡único!!!) el cual, casi como dogma, limita y restringe la divulgación otorgándole cualidades y defectos subjetivos.

Pienso que no deberíamos sentirnos condenados al ostracismo por el hecho de ser innovadores, de discrepar, de debatir, refutar, aportar, corregir, añadir, OPINAR deducir, crear, pensar, medir, confirmar etc. los hechos,..¿no son acaso estos tan solo algunos de los elementos básicos que fundamentan la ciencia?. ¿Se volvió la ciencia una línea de conducta dogmática?...


…¿¿¿¿será que si????

Concluyo que indudablemente es necesario un sistema de evaluación de trabajos riguroso metódico y preciso, estoy convencido además de que solo generando interrogantes y los métodos para resolverlos es el camino hacia una buena ciencia, considero importantísima la figura de la publicación científica, como sea, es el único medio para dar a conocer en que va el “estado del arte” de cada una de las disciplinas que constituyen el basamento científico y permiten un acercamiento mas directo y eficiente con quienes están a la vanguardia en investigación, yo he tenido y en mucha ocasiones la satisfacción de escribir a un autor connotado y reputado en su área y recibir su generosa respuesta atendiendo mi solicitud, no discrepo en absoluto de las enormes ventajas del modelo, pero si lo hago de su aplicación inconsulta, carente de análisis y ajuste a un contexto real, cotidiano, a una forma de pensar y hacer las cosas, discrepo de pretender imitar la forma de hacer ciencia de otros países sin darle relevancia a la nuestra, discuto sobre no dejar de lado la, así sea, remota posibilidad de generar un modelo propio, dejando de lado falsos nacionalismos, pero creo que hay gente en Colombia tremendamente brillante, que no solo tiene una formación académica y científica admirable, sino una visión del país certera y aguda, y me parece que la mala aplicación de las cualidades del modelo restringe este desarrollo y la labor futura de estos profesionales.

Buenas noches

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